Abogado afirma que justicia dominicana puede condenar por asesinato aun sin aparecer el cadáver
- Redacción
- hace 6 días
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SANTO DOMINGO (República Dominicana).– El abogado Yan Carlos Martínez aseguró que, conforme a la jurisprudencia dominicana, es jurídicamente posible condenar por asesinato aun cuando el cadáver de la víctima no haya sido localizado, siempre que existan pruebas suficientes y conexas que permitan establecer la materialidad del crimen y la responsabilidad penal del imputado.
Al referirse al caso de Brianna Genao Rosario, la niña de tres años desaparecida el pasado 31 de diciembre de 2025 en la comunidad de Barrero, municipio de Imbert, provincia Puerto Plata, el jurista explicó que la ausencia del cuerpo no constituye un obstáculo absoluto para que la justicia actúe. El caso ha generado profunda conmoción nacional, luego de que su tío, Rafael Rosario, confesara haberla abusado sexualmente y asesinado, con la posible participación de otro familiar, según informaciones preliminares.
Martínez indicó que, aunque tras más de diez días de intensas labores de búsqueda —en las que incluso fue hallada una zapatilla perteneciente a la menor el 1 de enero— el cuerpo aún no ha sido encontrado, el ordenamiento jurídico dominicano contempla la posibilidad de una condena si se configuran los elementos del tipo penal mediante otros medios probatorios.
En ese sentido, citó criterios sostenidos por la Suprema Corte de Justicia (SCJ), la cual ha establecido que el delito de asesinato, tipificado en el artículo 302 del Código Penal, no exige de manera imprescindible la aparición del cadáver, siempre que se demuestre la ocurrencia del hecho punible a través de pruebas contundentes, como confesiones, indicios graves, testimonios, peritajes y otros elementos concordantes.
Como precedente, el abogado recordó el caso de Ana Luisa Villanueva Castillo, una trabajadora doméstica que fue condenada por el asesinato de su empleador, aun cuando el cuerpo de la víctima nunca fue hallado. Dicho proceso, iniciado en 1991 y confirmado por la Suprema Corte de Justicia en 1999, sentó un importante precedente en la jurisprudencia penal dominicana.
Finalmente, Yan Carlos Martínez subrayó que este tipo de casos exige una investigación rigurosa, técnica y respetuosa del debido proceso, al tiempo que reiteró que la justicia dominicana cuenta con herramientas legales suficientes para sancionar crímenes graves, incluso en escenarios complejos como la desaparición del cuerpo de la víctima.







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